domingo, 29 de abril de 2007

"La belleza es efímera". Algo que aprendemos de pequeños parece olvidarse cuando nos hacemos mayores. El tema de los cánones y la aceptación social pasa desapercibido entre muchos pensadores, que no críticos, de la sociedad. La belleza no es una habilidad, ni un don, es un simple atributo. Como tener los ojos marrones o verdes, o el pelo rizo o liso... y así un sinfín de cosas. Pero resulta, que esta sociedad, este sistema tan bonito en el que vivimos se encarga de borrar todo esto para seguir creciendo económicamente en una nueva parcela.
La ostentación de belleza; esos escotes imposibles, pantalones ceñidos, camisetas de sisas... no es más que la necesidad infundada de funcionamiento social. Sibilinamente se consigue que un cuerpo sea deseado, acto seguido, dicho deseo se liga a algo inalcanzable, complicado, difícil a fin de cuentas. En la noche y el día se hace por alcanzar ese placebo. Igual que con un trabajo, o el producto de moda, la belleza se instrumentaliza y se convierte en patrimonio de unos pocos.

El triunfador es el que acaba con el guapo de turno. Él y sólo él tiene algo que los demás no tienen, es deseado y envidiado por esa belleza que los demás ven pero no disfrutan. Que pena. En primer lugar ese hecho de alcanzar lo inalcanzable aleja a la persona de los demás, lo aisla, él es el único que lo tiene, y se ata masoquístamente a esa posesión. Vive por y para mantenerla, la soledad que le provoca el haber alcanzado algo que los demás no tienen, se ve aplacada por la compañía única del objeto placentero. En segundo lugar, esa sensación es infundada. Es ridículo y antinatural desear algo por su explícita belleza. Lo que sucede es que se interioriza como deseable lo que nunca lo ha sido. Si lo analizamos fríamente, ¿qué contenido puede tener una persona que dedica la mitad de su tiempo a estar arreglada y deseada vaya donde vaya? Ninguno. Esa forma de vida se justifica con el deseo de los demás por poseerla. Cuando realmente no hay nada que nos garantice ser más felices de lo que somos. Interiorizamos y aprendemos a que la belleza reporta seguridad y bienestar. Mentira. Esa es la construcción que la modernidad hace de la belleza y que aceptamos como cierta. La belleza no es material, si no el conjunto. Si una mesa es bonita pero al poner un objeto no aguanta ¿de que sirve?, de nada, la tiramos, la cambiamos por un conjunto mejor.

En la pista de baile ves zarandearse personas que pierden su consciencia, ves babear a quién ha perdido su integridad, y ves deseada a quién no es más que una lata con aire. Pero sus pechos, sus ojos, sus manos se muestran verdaderas y perfectas. Es lo que queremos, lo que nos hacen desear. Carteles, pintalabios, vestiditos de moda (de lo que hablaremos en pocos días), complementos... somos fetiches de nosotros mismos. Muchos miran con desdén a quién pasa a su lado por no estar a la altura estético-postmoderna que se marca, y habría que espetarles en la cara ¿ y tú que podrías aportarme a mí?. Hay quién se cree superior por tener algo que los demás quieren, se equivoca, no tiene nada, nada de nada. Pero verlo cuesta. Es desear lo que nunca fue deseado. Manipular conceptos para legitimar lo incorrecto y antinatural. Quién no lo ve, sigue igual. Quién lo ve pero no lo quiere aceptar, critica a quién lo dice. Y hay quién lo ve, y se deprime, se muere por dentro, porque nada va a cambiar. Todos tenemos amigas que son muy guapas, pibones, cachondas... pero son retrasadas, y para evitar decir esto, decimos "es buena niña" ya ¿y?. ¿No la puedo juzgar por ser imbécil porque es buena niña, pero ella puede reírse, mirar con desdén, prepotencia o ignorar a quién no le gusta físicamente? Ridículo, ¿verdad? Pues ahora empecemos todos por ahí, repasemos nuestras agendas y personas, y hagamos lo correcto, que es decir las cosas como son. A quién le guste lo aceptara, y a quién no seguira en su mundo de purpurina, escotes y pantalones rasgados, a esos, en muchos lugares, por antisociales, los echarían. Aquí, como progres y tolerantes, los escuchamos. De ahí que anorexia, bulimia, estrés, ansiedad no sean enfermedades, si no castigos de la imbecilidad humana.

sábado, 28 de abril de 2007

Los jueves le dan sentido a la semana. No por nada en especial, no por la noche, ni el alcohol ni nada de eso. Si no porque a eso de las 22:00 de la noche una serie norteamericana (Canal 25, Sci Fi, y dentro de poco en los generalistas) llamada Héroes. Una especie de X-Men pero en el anonimato e individualismo de una Nueva York postmoderna. A los amantes de los cómics la serie les va a fascinar, o puede que no, porque lo freak muchas veces es intransigente. Amparándose en un complejo de inferioridad aniquilan cualquier creación como si ellos pudieran hacerla mejor, y de la destrucción, sólo puede venir destrucción.
La serie presenta a 10 personajes, a los que luego se suman secundarios que podrían ser protagonistas, que van descubriendo sus poderes a medida que avanza cada capítulo. Tejido de una sensacional manera, manteniendo la tensión y desvelando secretos en la misma medida. Cuando llega el final, quieres ver más y más... Te identificas con todos los personajes, y a pesar de sus dificultades te gustaría ser como ellos.

Hiro Nakamura es la sensación de la serie. Se desplaza en el tiempo y el espacio, del presente al pasado y del pasado al futuro, no pudo salvar a su primer amor (¿no recuerda a spider-man con gwen stacy?). Sus aires de Japonés urbanita y paciente dibujan un personaje que se hace querer desde la primera toma. Isaac Méndez es el pintor, que al principio y gracias a la heroína pintaba cuadros en los que veía el futuro, ahora controla sus poderes. Niki Sanders, la más turbia, doble personalidad agresiva. Su hijo Micah un chaval que tiene poderes para controlar las máquinas. D.J. Hawkins, padre de Micah, traspasa los objetos. Y ahora viene lo mejor. Claire Bennet, que se autoregenera. Nathan Petrelli, que puede volar pero se niega a ello. Y para el final, quizás, los más turbios. Peter Petrelli, hermano de Nathan, es una amalgama de todos los poderes, absorve la habilidad de quién está a su lado pero no puede controlarla. Ahora está aprendiendo a invocar aquellas habilidades absorvidas. Y para el final, un representante de la muerte y destrucción, de encontrarse perdido, de violencia para la perfección; SYLARD. Un relojero insignificante que comienza descubriendo como funcionan las cosas y termina absorviendo cerebros para hacerse con las habilidades del resto de los héroes.

El hombre invisible, la mujer antorcha, una especie de gambito radioactivo, hasta puede que el propio Mohinder Suresh (hijo del profesor que investigó todos estos fenómenos) conforman este universo. Entretenimiento bien hecho. Si, los costes en américa para un capítulo son enormes, con lo que cuesta la inefable Hospital Central puede que no se filmen ni 3 capítulos de esta serie, ni que hablar tiene que en Friends, solo en sueldos, cada capítulo eran 6 millones de dólares (uno por "amigo" de la serie). O los costes de Perdidos (Lost) que ya se habla de reducción de la serie por las audiencias irregulares que obtiene en su tercera temporada. Esta claro que la industria, que diría un amigo mío, es bien diferente y está totalmente mercantilizada. Pero a veces, aprovechando esos recursos salen pequeñas joyas que hasta critican veladamente el sistema y todo lo emergente de éste. Héroes es un ejemplo, respaldada por audiencias millonarias, miles de foros en internet donde se debate sobre quién es el mejor o cuál va a ser el destino de todos ellos...

El hecho es que al final de cada capítulo sientes un subidón de adrenalina, y te imaginas como sería tu vida siendo como alguno de ellos. Imagínate que tienes una pelea, y te pegan, te pegan, te pegan pero como tienes el poder de Claire Bennet nunca te hacen daño, porque te curas a cada herida. O imagina que tienes una oposición para un trabajo, como eres Hiro Nakamura te transportas en el tiempo, consigues las preguntas, sacas la mejor nota y vives como un señor toda tu vida. O que estás tirado de dinero, no tienes nada, pero como eres Micah Sanders haces que los cajeros te den dinero y nunca te cojan porque es un fallo del sistema. Incluso, que en esas noches de perdición, esas miradas de desdén, esas mentiras y chulería coruñesa que te viene a los ojos la pudieras hacer desaparecer ¿quién serías? El Haitiano, ese personaje, que con una imposición de manos borra la mente de todo el mundo y sólo hace que recuerden lo que interesa. Poder enorme. O ya, si no quieres tolerancia, Sylard. Absorverías cerebros, destruirías aquello no bondadosa, la pachanga, el consumismo, y te temerían según te vieran, sólo aquellos que no tienen corazón... Pero entonces, te despiertas, y realmente sabes quién te gustaría ser, Peter Petrelli todos los poderes en una sola persona, aprendiendo a dominarlos; volar, autoregenerarse, persuadir, arder, estallar... todo ello controlado y fluyendo. Y lo aprovecharías, pero como hace Peter, para salvar el mundo, para hacer de la tierra un lugar mejor, una sociedad verdadera de igualdad y bienestar, nada de egoísmo, nada de acumular. No. Bondad, por la que Peter Petrelli aprende a controlarse. Y entonces, te despiertas, y te das cuenta que eres Sylard, un insignificante relojero, por ahora...

miércoles, 25 de abril de 2007

Grotesco. Uno antes de acostarse se dispone a disfrutar de los últimos coletazos de una noche entresemana. En esto, pongo Antena 3 y me encuentro con "Sexo en Nueva York", la imagen sale Samantha (la rubia que disfruta del sexo) en una reunión de enfermos de cáncer dando un discurso. Al final del discurso para darle el último empuje cómico-crítico del guionista de turno, Samantha se quita su peluca para dejar ver su pelo rasurado por la quimioterapia como acto contra los clichés de la enfermedad. El resto de las mujeres la siguen. La escena se cierra con Samantha agitando su peluca al aire y lanzándola a un público entregado...

Grotesco. La nueva era, lo que se conoce como postmodernidad, ha logrado instrumentalizar mensajes y quitarles contenido. Samantha arroja su peluca como liberación, pero su luberación parte de la opresión estética. La serie interioriza y expresa que la peluca es una imposición estética con la que se logra una aceptación social como si nada pasara. En fin. Resulta que la gente enferma de cáncer, la que lo hace, lleva peluca para que no la miren y la acepten como mujer guapa y esbelta de lacio cabello. No la lleva porque le guste verse así y no recordar cada día la lacra que en su cuerpo tiene, ¡ que va¡. Si, evidentemente una mujer, y hombre que creo que ambos son personas, con los efectos de la quimioterapia y sin pelo en el cuerpo le cueste aceptarse. Quizás, porque su cuerpo está enfermo. ¿Las mujeres que llevan peluca es porque son esclavas de la belleza? ¿es lo que dice la serie?. Sí. El propio medio que dicta los cánones de belleza, es el mismo que le pone limitaciones a un argumento desnaturalizado. La belleza no es un don, ni una habilidad, ni siquiera un factor de evolución, si no un atributo del ser humano. En mayor o menor grado. Lo demás es pura desnaturalización, descontextualizar el significado. Así de sencillo. Reconstruírlo en base a los mismos conceptos pero cambiando su contenido, borrar cualquier tipo de antecedente histórico y adaptarlo al tiempo como algo verdadero, entendido, y sobretodo, aceptado.

Si aceptamos damos cabida a la sociedad, si no interiorizamos los valores de ésta, lo que tienes que ser para producir y mantener el orden en funcionamiento que ha sido interiorizado como natural y bueno, no es posible, hay un cambio de sistema. Lo dice Fromm, que algo sabe. Ese es el triunfo que los debates lo son sobre cosas que no son cosas, si no manipulaciones al servicio de un interés sistémico e inmovilista. Sexo en Nueva York plasma la vida de 4 mujeres solteras, empleadas, de clase alta (vamos, como es la realidad.) con facilidad para hombres y problemas vanales. Esta serie la vió medio mundo. De este medio mundo una cuarta parte lo interiorizó ya no como verdadero, si no como fin a tener en vida. Si algo así pasa con algo tan sibilino como una serie, ¿que no pasará con la política, la economía, la historia...? Pues nada, ¿porqué? Porque la gran victoria de todo esto, es que hablar de lo citado es algo carca, desapegado del día a día y de lo que "verdaderamente interesa"(compras, debates para limpiar conciencias, vanalidades...) y alguien me puede decir, por favor, ¿en que momento nos hemos creído que las cosas son así para que todo funcione?
"Se puede morir tranquilo, si uno ha cumplido su vocación"
Akira Kurosawa (1910-1998)

lunes, 23 de abril de 2007

You dont know whats going on
Youve been away for far too long
You cant come back and think you are still mine
Youre out of touch, my baby
My poor discarded baby
I said, baby, baby, baby, youre out of time

Well, baby, baby, baby, youre out of time
I said, baby, baby, baby, youre out of time
You are all left out
Out of there without a doubt
cause baby, baby, baby, youre out of time

You thought you were a clever girl
Giving up your social whirl
But you cant come back and be the first in line, oh no
Youre obsolete my baby
My poor old-fashioned baby
I said baby, baby, baby youre out of time

Well, baby, baby, baby, youre out of time
I said, baby, baby, baby, youre out of time
Yes, you are left out
Out of there without a doubt
cause baby, baby, baby, youre out of time
Out of time
The Rolling Stones ( Flowers 1967)

sábado, 21 de abril de 2007

Las cosas como son. ¿Y como son las cosas?. Sencillas. Uno se sienta a ver el telediario y no puede evitar que se le remueva todo el cuerpo, malos tratos, guerras, hambres... No hay nada que no aflore a los ojos del espectador y no le haga sentirse minúsculo. Me gustaría hablar de un tema concreto, los llamados abusos escolares. La involución de la raza humana, la destrucción que merecemos hace gala en este tipo de comportamientos. Esas pandillas hitlerianas de niños (también niñas, pero es por reducir) que deciden quién merece vivir con miedo y tensión y quién se libra. Son sádicos que necesitan un objeto al que castigar para ellos sentirse bien, porque sin ese objeto están incompletos, son infelices. Esos, a esos, habría que callarlos. Y a sus papás, también. Me cuentan que por mi barrio hay un hombre que es músico, todo paz y tranquilidad, que por un erro médico tiene cefaleas permanentes. Este hombre no hay día que no le vea paseando con su hijo, de unos 12 años, llevándole la mochila mientras el niño le mira y le cuenta un sinfín de cosas. El padre, con ese aire cansino y tranquilo, le escucha y sonríe. Y el niño se vuelve loco a su lado. De aquí un tiempo, el niño ya no ríe. Tiene miedo, huye con la mirada. Se esconde, busca refugio.

Resulta que en el instituo lo tienen atemorizado, le esperan a la salida, le machacan, le insultan, le pegan, le amenazan... Cada día en el colegio es un martirio. Y nos olvidamos que es un niño, que está aprendiendo, que a esos años no se vive con miedo, aún no. El padre, desesperado, no sabe que hacer. Habla con el director, y éste le dice que no puede hacer nada. Tiene una reunión con los padres y unos no van porque tienen cosas que hacer, otros no se creen lo que les dice, y sólo uno entona el mea culpa. La policía, oídos sordos, ocupada en algo que nadie sabe que es. Y el niño sigue perdiendo vitalidad, se desvanece. Su padre, con lágrimas en los ojos jura y perjura que antes de que su chaval se muera en vida, se lleva a alguién por delante... Y se lo doy por bien hecho. Pero que empiece por los papás. Si. Si no puedes educar a un hijo, no lo tengas. Si cres que educar es dar todo lo que el niño quiera, dejarle hacer y deshacer, que él marque sus propias reglas, que sea un sujeto de libertades cuando coacciona la de los demás y ni siquiera sabe su significado, si sólo vives para tener ¿que mereces? Nada. Si es sólo tu vida, adelante. Pero cuando depende otra de tus decisiones, actitudes y acciones, amigo, ahí, piénsalo dos veces. Si aún pensándolo, lo haces. Estás sentenciado.

El hijo de este hombre tiene miedo, no habla y la sonrisa se le ha borrado. Mientras, otros se ríen a costa de eso ¿que merecen? Sí, lo que estás pensando. Pero esta sociedad es así. Hay gentuza, porque no tiene otro nombre, que se jacta de tener puteado, maltratado y echo imposible la vida a compañeros de clase. Abría que mirar donde están unos y donde otros, curiosamente, los primeros siempre son desechos sociales, justicia poética, o egoístas sin felicidad ni alegría que les baste. "Siempre lo hubo..." ¿Y? También la mujer no pudo votar, el negro no podía hablar, y el homosexual se tuvo que esconder. La niñez es un tesoro. Es el refugio de la inocencia. Aprendes poco a poco, lo de a golpes, es cuándo eres más adulto. Si no, es correr, jugar, reír, descubrir pequeñas cosas que son enormes. Y si alguién se cree con el derecho de estropearlo porque se piensa adulto ¿desde cuando los adultos resuelven las cosas intimidando y agrediendo? Esos son los adultos de este sistema. Y esos merecen la muerte, pero no la vital, si no la social. Verse apartados de todo esto, olvidados, vilipendiados. Ellos son los pariahs. Los que merecen ser expulsados y recluídos en su mundo de incomprensión, y dejar que los demás vivamos tranquilamente. Sus hijitos, también. Pequeños monstruos consumistas creados al antojo de sus progenitores. Si el niño es un reflejo de su hogar familiar, y el niño sólo sabe insultar, reírse de todo, pegar y amedrentar, ergo...

Todo eso sobra, no lo queremos. No hay perdón, ni redención. ¿Porqué?Porque el hijo de este hombre lleva grabado a fuego ver a su padre desvivirse por él para protegerle, la sensación de miedo y crueldad que la palabra colegio desata en su interior. Lleva grabado que son los fuertes los que mandan aunque no tengan razón. Lleva grabado el odio y el dolor. Es una víctima. Pero es que el agresor no se reconoce como tal. Me pongo en el lugar de ese hombre, y si tuviera un hijo que cada día que llegara de clase lo hiciera llorando, que a la mañana siguiente inventara excusas para no ir al colegio, que cada día apareciera con un moratón diferente y más grande. Si lo tuviera, no descansaría. No iría a por los niñines, no. Si no a por sus padres. Juraría ante Dios o lo que fuera, que no descansaría hasta que mi hijo recuperara la sonrisa y se olvidara de todo. Juraría por Dios que esos monstruos no es que fueran a vivir con miedo, si no que el simple echo de despertarse cada día fuera una pesadilla. No me escaparía ¿porqué? Porque tendría la razón de mi lado, esa que dice que el ser humano colabora para evolucionar, que no se ataca si no que se ayuda para sobrevivir y superarse poco a poco. Que no compite si no que colabora. Que no mata o tortura a sus iguales, porque siendo animales, en ese reino, eso no sucede. Conservación y evolución ¿dónde está todo eso en estas líneas? No aparece. Y mientras tanto, paseo por mi barrio, y veo a ese padre y a ese hijo caminando de la mano. Ahora, la mochila pesa una tonelada de tristeza y miedo, y el padre la sigue llevando a la espalda. Mientras, su hijo, le coge firmemente la mano, el miedo huye temeroso y una sonrisa aflora, por lo menos hasta las nueve de la mañana del día siguiente. A su padre, sin que nadie lo vea, le cae una lágrima, ya no de dolor, si no de impotencia...
A Santi

viernes, 20 de abril de 2007

Allí estaba sentado, en frente a esa pantalla fría, apática sin intensidad o pasión alguna. Allí, en su silla, uno de esos modelos de oficina diseñado ergonómicamente de espaldo reclinable y comodidad relativa. Allí sin más sonido que aquel viejo disco fluían sus pensamientos de uno a otro lado. La soledad es un sentimiento extraño, porque bebe de los recuerdos de épocas mejores, o lejanas o puede que hasta distintas. Sacude con brusquedad lo que era una sonrisa para convertirla en una lágrima. No tenía ganas de escribir pero se movía a impulsos. Solo. Solo. Solo. Incesantemente se lo repetía. Brotaba odio donde antes había esperanza. ¿Realmente hizo algo mal? Sí, ser él mismo. Amarrado a sus principios era un condenado que vagaba sin pena ni gloria por las calles de la ciudad. No podía gritar y pedir socorro porque pensaba que quien le quisiera no haría falta decirle nada. No podía discutir y decir lo que pensaba, porque se sentía como la parte más minúscula de este mundo. Pero lo peor era esa sensación de tristeza, pesada, lúgubre, como si ya no hubiera luz alguna. Como si hubiera perdido miles de cosas. Se sentía solo, y sentía que no le importaba a nadie, que era prescindible. ¿Era egoísmo? ¿Le habría impregnado? Solo. Y lo gritaba por dentro, y se sentía más solo. Sin nadie. Llamadas no cogidas. Sensaciones de rechazo, puede que fingidas, pero sensaciones al fin y al cabo. Y ni siquiera quería escribir. Allí estuvo sentado...

jueves, 19 de abril de 2007

Virginia Tech. Ese ha sido el lugar. Durante los próximos días oiremos una sarta de palabrerías y conclusiones letradas insulsas, empujadas por la demagogia barata de "armas si" "armas no". Ojalá fuera así de fácil. En la calle, ese lugar donde la opinión pública crece como una hiedra, escucharemos que si los americanos estos, que si los emigrantes lo otro, que si la gente se está volviendo loca... mientras abrazamos, confesamente, el sistema consumista.

Cho Seung-Hui va a pasar a la historia reciente como el mayor asesino en masa de E.E.U.U., quizás ya lo sabía en el momento de iniciar su cruzada, pero poco le importó "tuvisteis 100 billones de oportunidades para evitar lo de hoy, pero decidísteis derramar mi sangre..." así reza el epitafio mediático de este coreano estudiante de filología inglesa. Lo mejor son algunas frases que se leen en los medios; que si era una persona "callada y solitaria" (frase que resulta describir a los asesinos en masa, ¿Lombroso?), que si jugaba al basket sólo, que si un fracaso amoroso y que supuso una "herida narcisista"... Sicólogos, periodistas, altas estancias educativas, rasgan vestiduras y no encuentran nada. Sí, algo sí. Miedo. Temor. Que una persona sola, sea capaz de matar 32 personas en 2 horas con total impunidad, asusta. ¿ O asusta más que en Estados Unidos cualquier mayor de edad tenga acceso a un arma de fuego ya sea en el mercado "legal" o ilegal?, ¿o que el chico fuera un estudiante universitario, con inquietudes (los profesores le tildaban de amenazante y literatura perturbadora) y buen expediente y terminara llevándose casi 40 personas por delante?. El asunto es que no hay nada esclarecido sobre el hecho, pero las teorías ya saltan. Vergonzoso. Por respeto a las víctimas, por respeto al asesino (que de confirmarse, será una víctima del sistema) y a la sociedad.

Buscar una explicación cuando difusamente sabemos lo que ha pasado, resulta complejo. Hay algo que llama la atención en este caso. Cho Seung-Hui era coreano, residía en un barrio acomodado de Virginia, con tarjeta y papeles en orden (para que luego digan...), universidad, familia. Los pilares del sueño americano. Y no es que éste se resquebrajara, si no que saltó por los aires. ¿Porqué? Es la pregunta. Hecho en falta una visión crítica en todo esto, ya que si se fabula sin conocimiento de causa y se acepta sin criticarse ¿porque no se fabula críticamente?. Dicen que era solitario y callado. ¡ Vaya novedad! ¿alguién no se fija en las calles de cualquier ciudad? Mp3, Ipod´s, cuelgan de los cuellos de los viandantes, los cascos desconectan y sumergen en otro mundo, sin duda algo muy social y vibrante. Dicen que no respondía al saludar, observemos un día cualquiera en un bus ¿cuántos ceden asiento a personas mayores o con problemas de movilidad? Alguno dirá "yo siempre", mentira. Repásalo y verás que no. Sigamos. Escritos perturbadores. Esa es la cadena de palabras. ¿A que se refiere un AMERICANO con escritos perturbadores? ¿a la sentencia de invadir Irak? ¿al protocolo de Kyoto que no cumplen? ¿a guantánamo?. Curioso nuevamente. Todo lo empleado para definir al asesino es lo mismo que cualquiera de nosotros puede hacer en su vida diaria, pasado por un filtro economicista y consumista resulta "perturbador", "solitario", "sintomático". Se dice que el chaval estuvo a tratamiento sicológico y apercibido por la universidad, el sistema se lava las manos "lo intentamos pero fue imposible". Mentira. ¿Que intentaron? Ahora resulta que Cho Seun Hui era callado de nacimiento, que no se había relacionado con nadie nunca...

Repito, barrio acomodado, familia, papeles en regla. ¿Que pasó por la cabeza de este coreano antes de meterse en un aula y barrer caras de la faz de la tierra?. Un nuevo día. Me levanto. Desayuno con esta marca de cereales, una entre un millón. Leo el periódico, 200 muertes en Irak. Me visto, ropa de marca, gafas de diseño y música plastificada. Cojo mi bici. Pedaleo, pedaleo, algo que aún no pueden controlar, mi libertad. Llegó a clase, me prometieron desarrollo, cultura y aprendizaje, sólo veo a una panda de progres dando clase, y en el peor de los casos, a conservadores lavando el cerebro. Mis compañeros, ja, me rio, preocupados por su futuro ese de miles de dólares, casitas, trabajos satanizantes y familias rotas por egos. No me apetece hablar con nadie. ¿Dónde están los vestigios de la raza humana?. Arte y ensayo. Escribo lo que siento y al profesor no le gusta. A nadie le gusta. No lo entiendo. Ni siquiera a ella que creí que me escuchaba y simplemente me oía. Otro día, y otro, y otro... No sé si puedo cambiar algo, pero los demás ni siquiera lo intentan, se acomodan, lo alimentan, lo legitiman. No hay quejas. Nadie las tiene. Yo sí. Me señalan. Me miran. Me da igual. El tendero me da una Glock de 9 milímetros. Me sonríe, me tiende la mano firmemente y me dice adios con cariño. No sé si por la venta del arma o por mí mismo. Poco importa. Lo decían en la chaqueta metálica: "aquí mi fusil, aqui mi pistola, el uno da tiros la otra consuela..." y empieza el baile...

Podría haber sido la secuencia de los hechos. Otra fabulación más. John Markell, encargado de la tienda (Roanoke Firearms) donde Cho Seung Hui adquirió el arma, deja esta frase: "Fue una venta de lo más ordinaria, era un chico universitario amable y pulcro. No vendemos un arma si la compra nos parece sospechosa en lo más mínimo".
Un hombre armado con dos pistolas provoca una masacre en la Universidad Técnica de Virginia: 33 muertos y 29 heridos
E.E.U.U. 16 abril 2007

lunes, 16 de abril de 2007

Love me two times, baby
Love me twice today
Love me two times, girl
Im goin away
Love me two times, girl
One for tomorrow
One just for today
Love me two times
Im goin away

Love me one time
I could not speak
Love me one time
Yeah, my knees got weak
But love me two times, girl
Last me all through the week
Love me two times
Im goin away
Love me two times
Im goin away

Oh, yes
Love me two times
The Doors (Strange Days - 1967)

viernes, 13 de abril de 2007

En una calle nocturna, camino y no veo nada a pesar de las luces que alumbran los pasos firmes de las gentes, los ropajes, las sonrisas de carmín y las miradas de rimel. Escucho algo que me estremece y asusta. Derecho de propiedad, autoconservación egoísta y simbiosis artificial...

" El amor no es algo "causado" por un objeto específico, sino una cualidad que se halla en potencia en una persona [...] es una tendencia activa y una conexión íntima cuyo fin reside en la felicidad, la expansión y la libertad de su objeto[...] el amor exclusivo es una contradicción en sí [...] el amor hacia un objeto especial es tan solo la actualización y la concentración del amor potencial con respecto a una persona; no ocurre, como lo pide la concepción romántica del amor, que exista tan sólo una única persona en el mundo a quien se pueda querer, que la gran oportunidad de la vida es poder hallarla, que el amor hacia ella conduzca a negar el amor hacia todos los demás. Este tipo de amor, que tan solo puede ser sentido con relación a una única persona, se revela, en virtud de ese mismo hecho, no ya como amor si no como una relación sadomasoquista..."
Erich Fromm ("El miedo a la libertad")
"... te quiero pero ya no me gustas."

miércoles, 11 de abril de 2007

“Cada una de sus películas trata siempre de lo mismo. Alguien dijo ‘El hombre es Dios en ruinas’, y John veía las ruinas con una claridad qué usted y yo no podríamos soportar.”
Peter Falk sobre John Cassavetes

martes, 10 de abril de 2007

Hay una frase que dice eso de "dónde todos piensan igual, es que nadie piensa mucho..." Y en España es lo que se lleva. Me hace gracia, ya no me enfada. Mi adolescencia la disfrute en cinemascope, en muchas de esas películas la bandera de las barras y las estrellas salía cada diez minutos de metraje, el himno cantado, una serie de valores representados por un héroe envuelto en dicha esvástica. Y todos los americanos y el mundo estaban bajo dicha simbología. Yo, desde mi inocencia, pensaba "estos yankies son idiotas...". De hecho en películas indies la voz contestaria de dicho movimiento era tildada de neurótico, enemigo del país, desvíado, outsider... o cualquier improperio que se le quiera poner. Dicho personaje recogía las simpatías del espectador en su butaca que lo veía como un Sansón que terminaba sucumbiendo a los encantos de una Dalila postmoderna.

Resulta que España, es igual. Bajo cantos a la desintegración, péridade identidad y demás elementos devastadores de la "una, grande y libre", como contraposición comienza a surgir una idea de identificación, de apasionamiento por lo Español. Como identidad e identificación. Pero ya no como reafirmación propia si no como reafirmarción entorno a la opresión de los elementos restantes. Decía Orson Wells que España es un país formado por pequeños países que juntos conforman esa peculiaridad nacional. Pues nada, que no. Aquí, como ya escribí, si no te identificas con Alonso eres antiespañol, si muestras indiferencia hacia la bandera y los logros de cabecillas del régimen nacional, eres antiespañol. A ver, que alguién me lo explique; si yo por no sentirme identificado con una bandera y demás representaciones artificiales simbólicas soy un nacionalista rupturista, el qué si lo hace es un nacionalista centrista. Es decir, concibe ESPAÑA como logro y representación personal, pero no concibe que otra persona no sienta eso por ESPAÑA pero si por GALICIA, PAÍS VASCO, CATALUNYA, ANDALUCÍA... los primeros valen, pero los segundos no. No lo entiendo.

España es la unión de todas las comunidades, si el simbolismo que se construye a través de esa palabra y toda su iconografía, se construye para reafirmar su identidad mediante la oposición a las restantes, algo falla. Es decir, por ejemplo, si un deportista, visto que la única manera de competir internacionalmente (tema en el que entraremos otro día) es bajo una imposición administrativa e internacional vigende desde versalles, decide hacerlo ¿porqué no puede ir bajo la seña española pero con el reconocimiento de la particularidad vasca, catalana...? La evolución historica de dichas naciones (nacionalidades, si se quiere) es distinta a la de la nación española, por lo tanto no hay identificación, o no tan fuerte.

Lo reconozco, en esa adolescencia hubo momentos que seguía al deportista español en algunas disciplinas, pero el deporte, es deporte. Y me di cuenta que todo lo que representaba cada victoria (instrumentalizada por la política y el sistema) no significaba nada para mí. Pero sin embargo, cuando veía a Álvaro Pino, me emocionaba. O Andrés Díaz. Y más adelante Marcos Serrano, Fran, David Cal, Oscar Pereiro, Ivan Raña, Gomez Noya, Borja Oubiña... todos ellos gallegos. Cuyo único reconocimiento les puede ser dado por esa bandera y colores, aunque ellos luego abrazen la bandera gallega. ¿Es eso libertad?. Creo que cada claro. No puedo respetar el sentimiento español porque dicho sentimiento no me respeta, ni mucho menos entiende, a mi y a tantos miles de ciudadanos. Lo decía Orwell, todos los animales son iguales, pero hay unos animales que son más iguales que otros...

domingo, 8 de abril de 2007

"... en el colegio, un viejo profesor, nos enseñaba la diferencia entre cortesía y tacto. Un hombre abre repentinamente la puerta de una habitación, dentro, se encuentra una señorita semidesnuda, el hombre dice: "perdone señorita" cierra la puerta y se retira. Eso es cortesía.
El mismo hombre abre la puerta, se encuentra a la señorita en la misma situación y dice: "perdone señor". Eso es tacto..."
Besos Robados
Francois Truffaut (1968)
Ya tocaba. No se puede soportar. Domingo soleado, de esos en los que una suave brisa cálida te acaricia la tez. Enciendes la televisión antes de pasear, y ahí está, con su flamante coche. Monoplaza, le llaman. Jugándose la vida en el asfalto a 320 km/h, un asturiano que se han empeñado en que represente el orgullo patrio en el deporte (¿?) motor. Ya cansa. Mientras Fernandito corre con su bólido ojeo la red en busca de información. Una noticia me sonroja mientras Alonso afronta la recta de Bahrein a toda pastilla. 84 víctimas durante la semana santa en accidentes de tráfico. Es decir, durante estos 5 días, diariamente han fallecido 17 personas, una cada hora y media. Imagínate que ves un partido de fútbol, al terminar, ha fallecido alguién. Vas al cine, acaba la película, y otro muerto más. La sangría es sonrojante, pero no son personas, ni muertos, si no números.

Pensemos fríamente. Por cada persona fallecida en accidente, detrás hay una familia, la muerte no sólo sesga una vida si no que determina miles para toda la existencia. Familias que viajaban a la playa acaban debajo de un camión. Esa novia deseosa de abrazar a su pareja que ha fallecido entre quitamiedos, los jóvenes que se beben la vida y la desperdician en el asfalto. Alonso, mientras, anunciando carburantes para tú coche "porque yo uso lo mejor...". Fernando en un anuncio de Muesly compitiendo con otra persona. Fernando con una videoconsola sintiendo la libertad a través de la velocidad. Fernando, fernando, fernando... Ya basta ¿Que ha hecho alonso? Que alguién me lo explique. Encumbramos a un ¿deportista? cuyo notable mérito es ir a 300 km/h por un circuito. Lo que sueñan miles de españoles en esas rectas de autovías, se imaginan a las manos del MP4/22 y los comentarios del calvo resonando al fondo. La voz temerosa "que haces, venga que no hay prisa..." se responde con una sonrisa, "tranqui, que controlo". A los 10 minutos, el único que controla es el conductor de la ambulancia del Samur. Alonso, mientras tanto, viaja comadamente en su jet privado camino a Lóndres. Pensando en vielas, bujías y velocidades puntas. Los medios llenan portadas con ese casco y mono de "trabajo", crean un icono e imagen deseable en base a la velocidad y lo vertiginoso. Como la vida misma, ya no vale la paciencia, la historia. Tiene que ser ya y ahora. Como Alonso, el número es 84,a estas horas rozaremos los 90, y cuando leamos 100 ni nos sonrojaremos, al lado del periódico, tendremos el Marca que vitorea al héroe español de la velocidad, a los goles del madrid y todo tipo de evento deportivo. Unos le llaman evasión, otros demagogia, pero sólo creo y escucho, idiota de mí, a los que llevan flores a un punto recondito y perdido de cualquier carretera española...

miércoles, 4 de abril de 2007

"Please allow me to introduce myself, i´m a man of wealth and taste..." Allá por 1968 cuatro jovencitos tarareaban estas palabras, que a posteriori, se convertirían en un hit histórico. Tildados de "satánicas majestades" los Rolling rompieron caderas en pistas de baile y afilaron plumas cargadas de críticas y mala sangre. "Simpathy for the devil" era la canción escogida para darse a conocer, y vaya si les funcionó. Entre los eruditos de la música surge la discusión ¿Rolling o Beatles? y no hay problemática posible, porque el cuarteto de Liverpool gana por la mano en esta batalla. No significa que Jagger y compañía se queden muy atrás, pero es que los chicos de Lennon son muy buenos, demasiado, sin duda, lo más grande de la historia.

Quizás, el problema de los Rolling, fue ese cartel de malvados que les colgaron, ser las primeras celebridades reconocidas por destrozos, excesos y polémicas. Pero el talento musical estaba por encima de todo ello. Muchos les acusan de no saber envejecer, y Richards se ríe de todos ellos "no creo en los médicos" se jacta Keith. Jagger presume de conquistas e hijas secretas. Wood de haberse desintoxicado mil veces, y Watts simplemente pasa desapercibido. Marcados por la extraña muerte de Brian Jones, los Rolling tocaron todos los palos; sicodelia, rock, pop, blues... Da igual el estilo, porque ellos lo tocan. En el 2006 España se volvió loca con la presencia de Sus Satánicas Majestades, pero el azar, el destino o la mala vida hizo que esto no fuera posible. Una caída de un cocotero de Richards dió con el guitarrista en el hospital, con el cerebro abierto y operado de un aneurisma ( como Young, que curioso...). Prometieron volver, y el 2008 parece ser la fecha de encuentro con miles de fans que los esperamos con los brazos abiertos.

¿Porqué? Bien. Habrá mucho inútil, las cosas por su nombre, que diga que los Beatles suenan antiguos, que los Rolling no han hecho nada y no pagarían por verlos, que si son viejos, que si no suenan actuales... No puedo hacer más que reírme. Una de las canciones pop coreadas en el 2005, "Lyla" de Oasis, es una burda copia de Street Fightin Man. Cualquier canción rockera de los noventa, tiene unas bases misteriosamente semejantes a "it´s only rock and roll...". Ya no voy a mencionar que ningún grupo que se precie rockero ha sido capaz de igualar, acercarse a temas como "Ruby Tuesday", "It´s all over now", "Miss you", "Jumpin Jack Flash" y así podríamos llenar páginas y páginas.

Entonces, si nada en la actualidad (con la salvedad de Arcade Fire) puede, ya no superar, si no nisiquiera acercarse a tales halos de perfección ¿que hacemos vitoreando y escuchando sonidos que parecen frescos cuando no han hecho nada más que pasar por cocteleras y remezclas de productores con mal gusto? Estar a la moda. Simplemente. Decía Miró que la originalidad consiste en volver al origen. Y los seudogrupos actuales, están en cualquier lugar, menos en el origen. No por ello hay que vilipendiarlos, no, simplemente valorarlos en su justa medida. Sonidos buenos, melodías que se escuchan y vibran, pero ya. Nada más. Ninguno de ellos va a quedar para la historia, por mucho grupie,indie,mod,popie (o subtribú que se precie) digan. Porque ese pequeño olimpo histórico, ese lugar donde descansan los grandes, está reservado para unos pocos, y curiosamente todos ellos tienen más de 60 o están muertos. ¿Porque será?.

"...los grupos de rock actuales, como Libertines, Arctic Monkeys y Bloc Party, son un montón de mierda porque intentan ser algo que no son."
Keith Richards

martes, 3 de abril de 2007

Wouldnt it be nice if we were older
Then we wouldnt have to wait so long
And wouldnt it be nice to live together
In the kind of world where we belong

You know its gonna make it that much better
When we can say goodnight and stay together

Wouldnt it be nice if we could wake up
In the morning when the day is new
And after having spent the day together
Hold each other close the whole night through

Happy times together weve been spending
I wish that every kiss was neverending
Wouldnt it be nice

Maybe if we think and wish and hope and pray it might come true
Baby then there wouldnt be a single thing we couldnt do
We could be married
And then wed be happy

Wouldnt it be nice

You know it seems the more we talk about it
It only makes it worse to live without it
But lets talk about it
Wouldnt it be nice
Wouldn´t it be nice
The Beach Boys (Pet Sounds - 1966)