"... A mí no me gusta que me digan no puede ir usted a más de tanta velocidad, no puede usted comer hamburguesas de tanto, debe usted evitar esto y además a usted le prohíbo beber vino. Déjeme que decida por mí, que en eso consiste la libertad. Déjeme que beba tranquilo, mientras no ponga en riesgo a nadie ni haga daño a los demás ..." Con esta lindeza se despachó Jose María Aznar, notrora caudillo de España, en el agradecimiento por el título de (agárrense) Bodeguero Honorífico en Castilla y León. El ex-presidente del gobierno, quizás eufórico por los caldos vinícolas de la vieja Castilla, hizo estás declaraciones entre vítores y risotadas de los bufones de la corte.
Un amigo siempre me dice que si quieres lograr algo el discurso no puede ser agresivo, si no comprensivo. Pero ¿cómo conseguirlo con estás cosas? No puedo. Me imagino a una madre que ha perdido a su hijo en un accidente de tráfico porque el de enfrente venía borracho perdido y emulando a los autos locos por la autopista. Me imagino a ese niño de 15 años, único superviviente de un accidente que sesgó la vida de 7 personas, de nuevo, por el alcohol y la velocidad. O a ese padre que perdió mujer y niño. O a esa abuela que perdió hijos, nieto y marido. A todos ellos me los imagino. Y me imagino la ira y vergüenza que sienten cuando el hijo bastardo de Hitler se jacta de beber y conducir mientras "no ponga en peligro a nadie...". ¿Hay que perdonarlo? Porque claro, como es Aznar... Pues no señores, eso no se perdona ni en el desalmado que va al volante bebido, ni en el oligofrénico que se jacta de hacerlo. Dichas declaraciones no son más que la plasmación de un individualismo atávico que defiende esta derecha tan progre. Cansados nos tiene el señorito Aznar. Con sus declaraciones xenófobas en contra de musulmanes y cualquier persona que no sea blanca y ESPAÑOLA ¿raza aria?, de sus conferencias en E.E.U.U. que no dicen más que patrañas y beben de la más grande de las ignorancias y egolatrías. Ese hombre lleva el nombre de ESPAÑA por ahí adelante, y la gente que lo escucha identifica lo que dice con los 9 millones de votos que tuvo en su mayoría hitleriana, y a mayores, con el resto del país.
Esta suerte de Charlote Goebbleiano es la vergüenza del ser humano. Eso de que "sólo sobrevive el más fuerte" es mentira. Eso no lo dijo Darwin, si no Haeckel. Darwin dijo que sobrevive el que mejor se adapte al medio, y dicha adaptación parte de una colaboración entre los animales (para quién no lo crea que se lea la Teoría de las Especies y a Sorokin). ¿Dónde colabora José Mari? ¿Invitando a ser nosotros nuestra propia medida alcohólica? ¿A que hagamos lo que nos venga en gana mientras no hagamos daño a nadie? ¿Como en Irak? Pero eso de no hacer daño es relativo. Si el señor aznar es la medida de lo que debe y no debe beber, entonces, eso de hacer daño a alguién también es relativo. Porque si él no lo considera como daño, entonces no lo es, y punto. Esa es la enseñanza; yo la medida de las cosas. Ese individualismo no existe para la conservación del ser humano, de las sociedades, de las personas. ¿Dónde está la Ilustración en lo que dice Aznar?, ¿Dónde queda el respeto y empatía? No lo hay.
Ahora me pongo a imaginar lo siguiente. Son las 11 de la noche, en el coche voy con mis padres, conduciendo, de camino a casa luego de haber cenado para celebrar ese trabajo tan difícil y que ahora disfruto. Mis 60 precavidos por carretera general. Arrimadito a la derecha. De repente, de frente una luz me deslumbra. Me despierto en el hospital. Escayolado. Me dicen que mis padres han muerto, y que el conductor del Mercedes está bien, tomándole datos la policía por que triplica la tasa de alcoholemia. Y sólo dice que el controlaba, que no pensaba que fuera hacerle daño a nadie...
Pasa el tiempo, y escucho a Jose María diciendo eso de que "déjenme que beba tranquilo..." el obsceno seguro de vida, me da para más que vivir. Cojo una gran cantidad. Escribo una carta contando mi historia entre lágrimas, impotente, avergonzado. Y acabo diciendo: ... esta es mi historia, aquí tiene el dinero, aún le quedo alguién, señor De Juana..." ¿Sorprende?
lunes, 7 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario