lunes, 18 de junio de 2007

Oscar Wilde, que sabía mucho de la apariencia y la manipulación a cambio del éxito, dijo un día que "Un cínico es un hombre que sabe el precio de todas las cosas e ignora el valor de una sola" Decía Descartes que hay que dudar, porque los sentidos nos engañan, es la duda cartesiana, la que critica lo subjetivo porque viene mediado por la pasión y los sentimientos, claros obnubiladores de la razón. En este sentido, Bukowski decía eso de que el amor hace perder la perspectiva de las cosas refutando la antigua teoría griega que los sentimientos van por un lado y la razón por el otro.

La historia es un continuum, no puede ser vista parcialmente ni mucho menos desde el presente, si no en su momento y su eco en el futuro (tanto en el que va a venir, como en el que es). Lo mismo sucede con las personas, decía Shakespeare que los amantes no son lo que fueron en su última discusión, si no durante toda la relación. Tendemos a sacar conclusiones mediadas, de un sólo lado, y nos equivocaremos seguro. El espíritu crítico es necesario para evolucionar. La persona que cree que nunca se ha equivocado, es mejor desconfíar de ella. La persona que no admite un error o cree que todo lo hace bien y hay una especie de confabulación universal para que al final todo acabe de otra manera, es una narcisista. Valora las cosas por su propia experiencia, cree que por hacerlo ella ya está bien hecho, eso es lo grande. Dice Fromm que la persona narcisista que llega a un sitio y dice buenos días, le parece maravilloso, porque es ella la que lo está diciendo. Fuera de ella no existe nada, pero dentro lo es todo.

El tiempo da y quita razones. Los que creímos en un momento amigos, por los que nos flagelamos día tras día y agachamos la cabeza, ahora no son más, que por decirlo sencillamente, nada. No hay mayor desprecio que no dar aprecio. La mentira, la manipulación, el cinismo, el egoísmo y todos cuantos defectos de la época actual se quieran poner, definen a una persona que un día estuvo cerca, y ahora, con perspectiva, ya no es que esté lejos, si no que puede que nunca estuviera. Se dice que el historicismo, fundamentar la historia en el presente partiendo de hechos post factum, es malo. Y lo es, otra cosa es no haber conocido la historia en su totalidad, sólo tener una visión, y sesgada, cuand se ve desde todas las perspectivas, ya se puede juzgar. Y no desde el presente, si no desde el inicio a su final, y es ahí, cuando te das cuenta que no has hecho nada malo, que simplemente fuiste una consecuencia, una parte ínfima. Y que si te pintan de malo es porque la retórica tiene mucho poder y las palabras son oídas aún sin quererlo, de ahí la grandeza de Saramago; Somos ciegos, podemos ver, pero no sabemos mirar. Y es que cuando miras con la ayuda de tus amigos, ves la verdad, y ante esa no hay justificación que valga.

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