martes, 16 de octubre de 2007

Sobre los políticos

En una sociedad que funcionara bien, la política sería un medio para no un fin en sí misma. Hace siglos, Platón dibujó en La República la figura del político como un sabio, sin ánimo de lucro que ayudaba al desarrollo de las sociedades y el individuo. Con su división social de artesanos-guerreros-políticos parecía solucionar algo tan complejo como la naturaleza de las sociedades. Poco a poco la política fue perdiendo esa conexión primigenia con las bases del pueblo, la megalomanía de muchos mandatarios quemó los vestigios de pureza que en ella podían quedar. La división de los poderes, maquiavelo, rousseau... son cientos los clásicos que han enfocado el problema de la política, desde la utopía de Thomas Moro, pasando por el utilitarismo de Mill o el egoísmo Hobbesiano, todos han intentado dar una respuesta a la gobernabilidad de las pulsiones humanas, pero todos se han olvidado del hombre.

La ilustración dibujó a un verdadero hombre, que produce, que está activo, que se desarrolla él y su entorno, que crea en lugar de destruir, que ama en lugar de poseer, que vive en lugar de pensar en la muerte. Y todos esos logros se vinieron abajo, de una u otra manera se pasó de la filosofía de ser a la filosofía de tener ("Tener o ser" E. Fromm). La seguridad del yo pasa por la posesión de las cosas, en un mundo donde todo se puede cuantificar la seguridad, la afirmación de la existencia pasa por lo tangible, por lo que tiene un valor ya no en sí mismo si no en relación a las demás cosas (K.Marx). Es una fase más de la búsqueda humana, búsqueda que se inicia en el momento que tenemos conciencia propia o de "uno mismo" e interiorizamos nuestra relación con el mundo, ya desde bebés, como una relación de obstáculos e interpretaciones, como un desarrollo y esfuerzo continuos. Esto lo descubrimos como bebés, y en ese tiempo es nuestra madre la que nos ayuda en dicho proceso, la seguridad que imprime la falta de responsabilidad, la comfortabilidad... ya es experimentada desde niño. Ese tener está enraizado en la historia (no en su totalidad) humana. Ya no se trata únicamente de los que poseen los medios y los que no, si no de los que quieren tener y tienen más y de los que simplemente no tienen. A mayores, el mundo sigue esos preceptos de posesión como marca de clase, éxito, presente, pasado y futuro.

Somos lo que tenemos y eso es lo que genera inseguridad ¿si no tengo, no soy? o ¿que pasa si no tengo? En un conjunto social donde se siguen y erigen una serie de normas, convecciones y pautas sociales para el funcionamiento del mismo, el individuo que no las sigue es castigado, reprimido u olvidado. A mayores, estos casos son límite, puesto que la propia sociedad se encarga de dibujar como deseables y necesarias dichas normas qué garantizan ese sistema, que no quiere decir que sea el mejor o que otro no sea `posible, si no que para el funcionamiento y cohesión del mismo es ese el camino a seguir. El político no escapa a esta visión, decía schopenhauer que las discusiones es mejor no tenerlas, porque no se trata de desembocar en la verdad, de descubrir la misma sin vendas ni prejuicios, si no de tener razón, de poseerla como símbolo de superioridad intelectual. Ya no se trata de inquirir lo verdadero si no de ganar una discusión de demostrar una fortaleza frente a lo ridículo del perdedor, aunque lo que se tenga nada tenga que ver con lo que verdaderamente es. Los políticos se preocupan de tener, de los números, de cuantos votos va a producir tal o cual medida, de los asesores de imagen para llegar a MÁS gente, del impacto del mensaje, de discusiones estúpidas para que una u otra fuerza política "lleve la razón" cuando ni siquiera la tiene (entendido tener como descubrir la verdad).

Los políticos son la muestra más clara del egocentrismo, de la falta de conexión con la realidad y del aislamiento egótico. Se ven como semidioses en sus escaños y periódicos, paladines de la dialéctica y huérfanos de contenido, unos y otros, da igual el color. Para decirlo llanamante, son todos una mierda. Egoístas sin fronteras. Preocupados de su cargo de, cuando ese cargo viene del ciudadano engatusado cada 4 años con una urna garante de "la democracia y la libertad" ¿que libertad hay en la presión de ejercer el voto?.

Leo hoy unas declaraciones que me dejan atónito, un tal Mayor Oreja, ex-ministro del PP (ese partido democrático) dice que él no es quién para condenar el franquismo y ahora escribo textualmente: ¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad? En mi tierra vasca hubo unos mitos infinitos. Fue mucho peor la guerra que el franquismo. Algunos dicen que las persecuciones en los pueblos vascos fueron terribles, pero no debieron serlo tanto cuando todos los guardias civiles gallegos pedían ir al País Vasco. Era una situación de extraordinaria placidez. Dejemos las disquisiciones sobre el franquismo a los historiadores. (http://www.lavozdegalicia.es/espana/2007/10/14/0003_6226393.htm)

¿Que clase de persona puede hacer estas declaraciones? No tiene desperdicio la parte de los bandos en las guerras y que en el nazismo sólo había uno (¿?). Una persona que no reconoce el derecho universal a la vida, puesto que la negación del franquismo y sus atrocidades son un ataque a la vida ¿merece ser considerado ser humano? ¿merece ser escuchado? ¿un partido político que no reconoce esta época y mira sonrojado hacia otro lado, merece cobertura informativa y electoral? Lo que más gracia me hace, es que luego hablen de la dictadura de Cuba con toda la razón, y yo les pregunto a esos sesudos franquistas disfrazados de peperos ¿a quién atacó Cuba en los último 51 años de revolución cubana? ¿cuantos países invadió Cuba en el último medio siglo? ¿en cuantas guerras se ha visto envuelta Cuba en los últimos tiempos? Se lo digo yo, ninguna. Ah, es verdad, el régimen castrista y los disidentes ¿alguién puede hablar de primera mano sin estar mediado y mediatizado por la prensa sobre los disidentes cubanos? ¿Es gloria estefan un representante? ¿Acaso da miedo pensar que en Cuba hay gente que tiene derecho a educación y sanidad de primera mano sin consumismo por en medio?. Para el PP, Castro es un dictador malo, maloso. Un dictador que devolvió a Cuba lo que Batista le dió a Estados Unidos. Un dictador que habla con otro dictador como Chávez que ha conseguido que venezuela crezca un 8% en los últimos tiempos, nacionalizado la economía, regularizado la educación y devuelta la potencialidad a Venezuela. Del hermano Evo, tampoco hablo, porque merece un capítulo a parte una persona tan grande. Todos son dictadores, menos Franco, segun mayor Oreja, ya que muchas familias vivían bien. ¿Muchas? ¿Quiénes, Los Alcántara?. Franco cohartó la libertad de prensa, de asociación, tuvo censores (¡Ay Cela!), asesino con el aguilucho como excusa, habló con hitler y mussolini(creo que premios nobel de la paz...). Pero, había familias que vivían bien el franquismo, a parte de los Bordiu. ¿Es esto un político? ¿Un partido que aglutina este tipo de pensamiento es un PARTIDO DEMOCRÁTICO? Son una panda de zoquetes, dicen que son odiados, pero es que son los únicos que generan odio con sus camisitas y politos lacoste. Con sus pelitos repeinados y sus trajes pantalón encorsetados. Sus loas a Franco y al Valle de los Caídos. Sus ansias de tener y poseer, de destructividad a fin de cuentas. Los de ZP poco más son, pero son respetuosos. Y luego se escandalizan de que muchos no nos sintamos españoles, y es que asco me daría que el sustantivo español sirviera para designar a Mayor Oreja y cualquier otro ciudadano por igual. Vergüenza de país.

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